viernes, 8 de octubre de 2010

LECTURA: "EL UNIVERSITARIO Y EL BIEN COMÚN"--EUD--08-10-2010--

El universitario y el bien común
 
DANIEL MORALES ROMERO |  EL UNIVERSAL
viernes 8 de octubre de 2010  03:06 PM
 
En estas últimas semanas hemos hecho varias reflexiones del quehacer universitario. La primera es evitar la superficialidad, ya que pactar con ella entraña peligros que pueden ser causa de males. La segunda es la ética del universitario que no es más que tener la responsabilidad moral de salir en defensa de la realidad de las cosas y obrar en consecuencia. La tercera es sobre el esfuerzo intelectual que cada quien pueda hacer para prepararse para el examen que se presenta diariamente en la calle con la actuación personal, familiar, ciudadana y profesional.

Todos estos aspectos se pueden mejorar si se toman acciones concretas. Por ejemplo, se podría procurar que los estudiantes tengan una mejor introducción a la universidad que los haga conscientes del reto que tienen entre manos. Algo así como ayudarlos a concretar un proyecto de vida. Con esto último se podría aumentar la cantidad de estudiantes que encaran sus estudios universitarios con la debida dedicación y profundidad, y disponerse mejor para integrar los conocimientos con su vida, haciendo una unidad.

Jacques Maritain (1943), en las Normas Fundamentales de la Educación dice que la obra entera de la educación debe tender a unificar y no a disipar; debe esforzarse por fomentar en el hombre la unidad interior.
Ahora bien, la formación integral del universitario no es un problema de diseño sino de asimilación; y tampoco es un problema exclusivo del profesor que enseña apegado a unos programas: eso no asegura la formación integral. El único que puede formarse integralmente es el universitario que libre y responsablemente se quiere formar. Por eso, hay que insistir a los estudiantes en los cursos introductorios de las universidades que deben ser protagonistas de su propia formación.

Porque es su responsabilidad, el universitario debe hacer un esfuerzo por concluir y relacionar el contenido de una materia con todas las demás, con su vida personal y su relación con la sociedad; buscar las relaciones y sinergias para integrar el conocimiento; y profundizar.

Si el profesor está consciente del problema de superficialidad con que las generaciones actuales se enfrentan ante el devenir, estará más facultado para mitigar la tendencia de los estudiantes a salir de un curso sin relacionar su contenido con otros aspectos de la vida.

A todos nos toca hacer una campaña contra la superficialidad y la frivolidad intelectual. Así el universitario dará lo que la sociedad necesita, y procurará el bien común de la sociedad.

daniel.rafael@gmail.com

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